La Especialista en Psicología Clínica con Orientación en Adultos comparte con todas las disciplinas un escrito sobre Ética «para seguir avanzando en los intercambios fructíferos».
Ética y Ejercicio profesional en el marco de las buenas prácticas
*Por Licenciada Patricia Costela: MP.N° 20064
«Hay que seguir soñando hasta abolir la falsa frontera entre lo ilusorio y lo tangible, hasta realizarnos y descubrir que el paraíso estaba ahí, a la vuelta de todas las esquinas”
-Julio Cortázar
Delicada y contundente decisión de este jurado al invitarnos a realizar un ensayo sobre la articulación de la ética con nuestra praxis. Un ensayo es un texto argumentativo, es intertextual y es polifónico porque trae otras voces.
En este sentido intentaré desplegar puntos de encuentros, desencuentros entre la filosofía y el psicoanálisis. Para el psicoanálisis, la ética es la ética del deseo. La dimensión del psicoanálisis no es ni la Ética a Nicómaco ni a Kant. La ética a Nicómaco no deja de ser la de cualquiera, al igual que la Ética de Kant; se trata de la ética para todos.
Diferencias sustanciales en los aportes de Kant y Lacan:
Tenemos que Lacan golpea a Kant con el tema de la historia porque demuestra la falsedad del pensamiento lógico-analítico. Lacan opone a la lógica de Kant una lógica de otra clase que es la teoría del conjunto. Lacan, entonces, redefine el universal diciendo que dispersa al ser. Kant en la crítica de la razón práctica inscribió la manera del imperativo categórico diciendo que hay que obrar como si la máxima de tu acción pudiera ser tomada como máxima para todos (Kant, 1961).
Sucede que cualquiera entendería que su acción no podría ser elevada a una máxima universal. Kant creyó que se podría utilizar una fórmula lógica para determinar si un acto era ético, o no. La ética de Kant es una ética que alude a una falta imposible de cumplir.
Lacan invalida las categorías trascendentales y las certezas. Dirá que detrás del fenómeno está el noúmeno. Lacan arranca las categorías trascendentales y abre un agujero en el fenómeno: perfora lo real. Ética viene del griego “atea”, habla de sexualidad femenina y de Dios: alude al goce extático de Santa Teresa, escultura de Bernini. Aquí retoma el no-todo femenino. La propuesta de que no existe una totalidad, de que la mujer es no-toda. Luego Lacan dirá que todo lo que se ha dicho sobre el ser supone que no es reductible a ninguna predicación y el objeto lo imanta. Enunciará que el ser es sexuado y que remite al goce. Entonces, el psicoanálisis reemplaza el ser por el objeto a como sustancia gozante, es goce, es esa parte de no-ser que está en el sujeto. Su enunciado es que hay una falta en ser.
Freud en Más allá del Principio del Placer afirma que la satisfacción, el objeto de la pulsión reemplaza las categorías del ser. Entonces el no ser => me lleva al objeto a => al goce => satisfacción => objeto de la pulsión. Así arribamos a decir que el ser no preexiste al sujeto es el resultante de una contingencia corpórea. Sabemos que el goce es la experiencia del cuerpo, se produce de manera contingente significa que solamente le ocurre al sujeto. El goce es un sostén, insostenible para el sujeto que se defiende de él mediante la producción de un fantasma fundamental. Su ética: el ser es no-todo, no hay totalidad del ser.
Sabemos que el psicoanálisis es la lengua materna de nuestra modernidad. Siendo una de las disciplinas al igual que el Marxismo de mayor nivel de conceptualización, despliega el tema de la tragedia. La tragedia creada 534 y 530 a.C. El tema central de la tragedia es el pensamiento social. Lacan reinterpreta la tragedia de Sófocles. En los griegos el poder de la contemplación organizaba la vida en la Polis. Niegan la acción en lo real, su accionar es solamente por propósitos competitivos. La ley era concebida en la antigüedad con la intención de hacer el bien.
A su vez a esto lo tenemos que relacionar con la noción de estructura a través de la cual deben leerse los actos; a diferencia -la Psicología y Filosofía-, analizan el comportamiento. Lacan trata de decir ¿qué es un acto?, con ello cambia tu relación de sujeto con el otro. Sabemos que el pensamiento inconsciente prepara el acto sino se queda con la duda obsesiva. El acto es pasar por la castración.
Nosotros trabajamos con la noción de sujeto estructurado en base a una estructura estructurante. De esta forma el sujeto en la estructura no conserva ninguno de los atributos del sujeto psicológico -el sujeto del conocimiento, la moral, la política y el derecho-.
A diferencia de la fenomenología que observa el mundo por la percepción, nosotros construimos la noción de una percepción histórica y estructurada como un discurso. Entonces, ¿cuál es el discurso que subyace? A diferencia del discurso de la sobredeterminación, el sujeto se orienta hacia el señuelo. Es así que la teoría del sujeto introduce la doctrina de la intersubjetividad. La relación que se establece entre un sujeto y otro da lugar a la alteridad. Ninguna relación de un sujeto con otro sujeto, de un sujeto con un objeto es válida si no hay inscripción de la falta, salvo por la formación imaginaria que la sostiene.
Acerca de los discursos:
Si se acepta llamar campo del enunciado al campo en que se establece la lógica, esto dará lugar al campo del discurso. La ciencia no forcluye al sujeto, lo crea. El sujeto no entra en juego más que como molestia. El sujeto no entra ni con su deseo, ni con su goce, ni con su sufrimiento.
Conocemos dos discursos de la sobredeterminación: el discurso marxista y el discurso freudiano. La posición de un sujeto estaría en relación con sus enunciados, con su objeto. Lo que tiene al sujeto, lo que lo fija es el objeto. La certidumbre subjetiva está siempre a nivel del objeto. El objeto en posición de a no es sustituible. El objeto regla al deseo.
Vamos viendo que como la lengua es imperfecta, lo que empezó con el descubrimiento de Freud es otro abordaje del lenguaje cuyo sentido surgió al ser retomado por Lacan; en este sentido se corrobora todo el tiempo lo siguiente: 1) uno dice más de lo que querría decir, 2) uno se equivoca cuando quiere decir algo, 3) que lo que se instala también es el malentendido. Entonces, no solamente es mostrar el campo de los defectos de la lengua sino justificar la inclusión de la lógica.
En la palabra el sujeto experimenta la desposesión de sí (Ꞩ) sujeto barrado, el sujeto que habla está sometido al significante. La falta en ser representado por un significante; en cambio, con el fantasma como soporte del deseo tiene acceso a lo que le concede de ser el significante.
¿Qué es lo que vamos viendo?
Que el psicoanálisis conduce al placer de sufrir lo menos posible. La sesión tiene por función cualquiera sea su duración escandir (puntuar, subrayar, separar) el encuentro con lo real. Sabemos que el deseo de despertar a lo real es masoquista y puesto que todo lo que de real no es dado es síntoma, podríamos decir que uno termina sabiendo que el síntoma es un goce.
La Ética del deseo:
En la definición de ética tenemos que no hay clínica sin ética. Podríamos enunciar que viene el inocente, cualquier persona, portando un sentimiento de culpa, viene el erotómano y no el ladrón, viene el potencial asesino o suicida y no el criminal. Sabemos que lo único que se puede en el análisis ser culpable es haber cedido ante su deseo. ¿Cómo entiendo esto, si el deseo es el deseo del otro?; entonces, ¿cuál es mi deseo? Tendríamos que es el inocente que busca su deseo para sentirse bien, pero se le complica.
El psicoanálisis ha permitido hacer lazo social con todas las otras disciplinas. Toma en su conceptualización las invariantes funcionales: 1) el culto fúnebre, 2) la prohibición del incesto, 3) la conquista del fuego, 4) en el hombre paleolítico superior hay homenaje al falo. Y como variantes funcionales: 1) el Dios de la naturaleza, 2) el Dios del goce, 3) el Dios de la ley, 4) cualquiera que transmita el uno falóforo.
Toma en su conceptualización el valor del mito.
Acerca de los mitos:
El mito del Complejo de Edipo, el cual trasciende las fronteras por su dimensión transcultural y no biológica. Edipo al querer saber toda la verdad queda cegado. Lacan mete cuña ahí y dirá “La verdad solo puede decirse a medias” (Lacan, 1969/70, p. 36), querer saber toda la verdad sería el incesto. Nosotros sabemos del horror del incesto. Lo que le sucede al neurótico es que despliega la dimensión del no querer saber.
Tótem y Tabú:
Alude a la horda de los homínidos: era un macho que tenía todas las mujeres. El padre de la horda las tiene a todas, entonces se debe producir la muerte del protopadre y se produce el asesinato. Para que esto suceda pactan entre los hermanos y se produce el ceremonial donde comer un pedazo de padre, ésta es la manera de acceder a las mujeres por fuera del clan. Con el asesinato se prohíbe a la madre.
Freud añade un asesinato del goce absoluto de alguien que llamamos padre retroactivamente. El deseo humano tiende al incesto, pero si llega se autoelimina. Tenemos que es el relato que sucedió en las tribus de los homínidos quienes no hablaban y que cuando los hermanos empezaron a hablar empezó la cultura, lo cultural, el simbolismo de esto es que advenimos a la simbolización después del asesinato.
Necesitamos del mito debido a la inconsistencia de lo simbólico. Esto nos lleva a definir el concepto de padre: aquel que hace de su mujer causa de su deseo, lleva a cabo el despegue, aboliendo el incesto quedando pequeños plus de goce. El padre es el que priva del goce de la madre, esto es así tanto en la mujer como en el hombre, a condición de servirse de él.
Moisés y la religión monoteísta:
En Moisés y la religión monoteísta Freud planteó una teoría de la identidad racial judía que, en vez de celebrar a Moisés, el ancestro mas preciado de los judíos -los privaba de él y se basaba en una fuente- anterior e improbable. Moisés era egipcio y no judío, de la religión monoteísta y que eligió sacar a los egipcios de Judea. El líder del pueblo judío no es judío, alude desde Freud a que el padre siempre es extraño, alude a la no biologicidad del padre; entonces, se es padre porque se hace vector de la ley. Pasamos del Dios del goce al Dios de la ley que pide un trozo de su órgano de goce -circuncisión-. Es en nombre del padre que se va a copular con el hijo y el espíritu santo. La expresión “hijo de puta” abolió el goce universal, es un insulto universal.
La Ética y Derechos Humanos. Una articulación posible:
Dentro de los aportes al pensamiento de la humanidad, el psicoanálisis fortalece el lazo social con todas las disciplinas; al tiempo que revitaliza que lo cultural es un factor dinámico. ¡Cuánto que sabemos de eso!; si miramos la línea histórica, observamos períodos donde la definición de homosexualidad tomó relevancia en su sentido patológico (de ahí su adherencia al sentido perverso) y no estructural. Estamos felices de ir desplegando plenamente las maneras particulares de una pte. de la sociedad como es la comunidad: de lesbianas, gais, trans, bisexuales, intersexuales y queers (LGTBIQ). Posicionamiento loable el de asignarles derechos civiles a todos.
En la actualidad la denominación de género se instala como un término superador de una clasificación un poco reduccionista. Hemos sido fiel guardianes de acompañar los vaivenes transformadores que ha tenido la denominación de hombre o mujer, al ser reemplazada por la noción de género.
Sabemos que fue el azar el que nos hizo machos o hembras, que fueron los soportes identitarios mas el medio facilitador o no el que organizó nuestra inclinación hacia la lógica masculina o femenina, celebremos colegas.
Sabemos que el discurso analítico es en sí mismo una práctica que tiene una ética y que ésta es el envés de los valores del amo. Entonces es ético porque se diferencia del discurso capitalista, el cual quiere venir a ocupar el lugar de la falta. Sabemos que el amor u otras maneras posibles del mismo como es el trato amoroso, el amor cortés, ocupan el lugar de la falta. Sabemos que el amor es imprescindible, no se puede renunciar a él. El discurso capitalista te transforma en un sujeto consumidor, te crea una necesidad que no es tuya, te goza a lo pavote. Te ubica como letosa, como objeto para ser descartado.
El psicoanálisis abre la posibilidad de un deseo de diferenciación absoluta con los ideales, cualquiera sean, y la posibilidad de que cada cual “Eleve el objeto a la dignidad de la cosa” (Lacan, 1959/60, p. 138), ya que “El amor es el medio que permite al goce condescender al deseo” (Lacan, 1962/63, p. 194).
Bibliografía:
1) Kant, Emmanuel: Crítica de la Razón Práctica. Traducción de José Rovira Armengol. Editorial Losada. Buenos Aires (1961).
2) Freud, Sigmund: Obras Completas. Más allá del principio de placer. Psicología de las masas y análisis del yo y otras obras (1920 – 1922). XVIII Traducción directa del alemán de José L. Etcheverry. Amorrortu editores.
3) Lacan, Jacques: El Seminario Libro 7. La Ética del Psicoanálisis (1959 – 1960). Texto establecido por Jacques – Alain Miller Ediciones Paidós.
4) Lacan, Jacques: El Seminario Libro 10. La Angustia (1962 – 1963). Texto establecido por Jacques – Alain Miller. Editorial Paidós.
5) Lacan, Jacques: El Seminario Libro 17 El Reverso del Psicoanálisis (1969 – 1970). Texto establecido por Jacques – Alain Miller Ediciones Paidós.
*Presidenta del Distrito V e integrante de la Mesa Ejecutiva del Consejo Superior del Colegio de Psicólogas y Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires.